Una política de Estado contra la discriminación y el racismo

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Desde la llamada “conquista del desierto verde” y con la Masacre de Napalpí, como ícono,  a la fecha, la historia de nuestra provincia estuvo atravesada por hechos de violencia que vienen de la mano del racismo y la discriminación. Por eso, es importante una política de Estado que ataque esa problemática pero que también incluya a aquellos sectores de la sociedad que sufrieron esa discriminación.

Una discriminación que resultó excluyente de la participación política, el acceso a empleo, salud, educación y reconocimiento en la historia de nuestra provincia.

El Plan Provincial contra la Discriminación y el Racismo viene a dar respuesta a esa demanda de inclusión que las poblaciones vulneradas de nuestra provincia. Es, además, una política de Estado impulsada por áreas cómo la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros, el Comité Para la Prevención de la Tortura, el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología; el Instituto de Cultura, la Fundación Napalpí y el INADI.

En ese contexto, se realizaron tres jornadas de debate para la construcción del Plan que, permitieron escuchar las voces de las personas que tienen una vida atravesada por la discriminación y el racismo. También participaron investigadores e historiadores, estudiantes y especialistas en la problemática.

El rol de las fuerzas policiales

Hace algún tiempo, existe un cuestionamiento muy fuerte al poder represivo que tienen las fuerzas de seguridad hacia las comunidades indígenas. La provincia de hecho, fue noticia nacional tres veces en un año por estar involucrada en conflictos que provocaron la muerte de un joven qom.

En ese sentido, fue de gran importancia la participación en las jornadas de debate del historiador e integrante de la Secretaría de DDHH de la Nación, Alejandro Jasinski. Quién problematizó sobre el rol de las fuerzas de seguridad y de los Gobiernos en la construcción de una sociedad libre de discriminación y racismo.

Aseguró que la historia de constitución de las fuerzas como Gendarmería Nacional tiene una fuerte vinculación al colonialismo y contra los pueblos originarios que habitaban el país. Las fuerzas policiales provinciales no escapan a esa lógica.

“Había una policía pensada para el territorio para cubrir las necesidades de seguridad del colono blanco que iba a instalarse en los territorios. Lo que implica una policía militarizada, con uso de armas y jefes que provenían del Ejército. Una fuerza que tenía experiencia ya en el genocidio indígena”, analizó Jasinski.

Partiendo de ese análisis de Jasinski es que se reconoce que la violencia que muchas veces ejercen los miembros de las fuerzas de seguridad -acá y en otras provincias- tienen una relación estrecha con la discriminación estructural e histórica con la que se constituyeron las fuerzas de seguridad en el país.

Discriminación en la sociedad

Sin embargo, culpabilizar solo a un sector de la sociedad por cometer hechos de discriminación y violencia es ver solo un arista de la problemática. La sociedad, en general, comete constantemente actos de discriminación y racismo.

Durante las jornadas, participaron miembros de la comunidad afrodescendiente que habitan en nuestro territorio y que, con cada vez más fuerza, hacen visible su historia, necesidades, demandas e iniciativas. Ellos pudieron compartir sus experiencias de vida y sus historias familiares que no son más que otro testimonio de que la discriminación y el racismo son problemáticas sociales que requieren de debates profundos, charlas, y un compromiso para erradicarlos.

“Conversar sobre los procesos de conflictividad social, laboral, las represiones atravesadas por el racismo y la discriminación son importantes para entender por qué ocurren determinados hechos, en qué contexto y lugares geográficos determinados”, advirtió Alejandro Jasinski, y destacó la participación de las personas afrodescendientes e indígenas en los momentos de conflictos que forjaron la historia de nuestro país.

Por otra parte, el historiador destacó que creación de un Plan Provincial que ataque la problemática del racismo y la discriminación desde un debate plural, democrático y abierto “es una propuesta adecuada para reflexionar sobre la identidad que portamos”. En ese sentido, puso en debate “la necesidad de pensarnos distinto” y “crear propuestas desde el Estado para problematizar, debatir y aportar un cambio que nos lleve a erradicar la discriminación”.