Ritmo caliente

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Literatura Tropical quizás sea la propuesta artística más extrema que irrumpió en la última década de cultura chaqueña. Colectivo que nuclea literatura, teatro, música, instalaciones y audiovisual, este grupo que originalmente nació como proyecto editorial, en la actualidad tiene un horizonte que se expande al ritmo de propuestas potentes, inquietantes, a veces desquiciadas, siempre bellas. Pero bellas de una manera retorcida, como corresponde al arte que se precie. Luba Malum es el seudónimo, espejo dado vuelta o máscara que utiliza Agustina Bártoli en sus intervenciones y creaciones para LT. Poeta, narradora, actriz y performer, junto a Alfredo Germignani y Laura Aguirre encabezan un proyecto que lleva más de diez años y que apuesta a expandirse a fuerza de ruido y disrupción.

“El sentido colectivo es fundamental y nos caracteriza, no sólo por la riqueza que supone el intercambio con diferentes lenguajes y expresiones, sino también porque suma posibilidades y abre caminos y agranda nuestros horizontes”, asegura Luba Malum en esta entrevista, en la que repasa la trayectoria de LT y da cuenta de la manera en que el arte tropical puede afectar la realidad.

¿Cómo surgió, y con qué objetivos, el colectivo LT?

Es probable que LT haya nacido con la publicación de la novela Ciudad Espectral, de Alfredo Germignani, en 2011, que inaugura aún sin saberlo el universo literario tropical, luego consolidado gracias a Guido Moussa, cuyos aportes literarios, musicales y performáticos permitieron potenciar y expandir nuestros horizontes más allá de lo literario. Lo que se tradujo en numerosas experiencias artísticas multidisciplinares: ediciones de libros, laboratorios y talleres de literatura performáticos, intervenciones artísticas en espacios públicos y privados, muestras de arte, proyectos poéticos y sonoros, recitales, obras de teatro, happening… En fin, siempre con el objetivo de compartir con artistas de otras disciplinas desde lo experimental, desde el ensayo-error-acierto. Creo que nuestros objetivos, en ese sentido, siguen buscando nuevos desafíos y experiencias que nos permitan interpelar la realidad desde otro lugar.

¿Quiénes forman parte de LT en la actualidad?

Actualmente LT está integrado por Alfredo Germignani, Laura Aguirre y yo, como integrantes estables de la plataforma y línea editorial. Pero además contamos con la colaboración de artistas de diferentes ramas, diseñadorxs, escritorxs, ilustradorxs, correctorxs, audiovisualistas, músicxs… Puede decirse que siempre tenemos un proyecto bajo la manga, siempre estamos produciendo e invitando a artistas a formar parte de nuestras iniciativas.

LT lleva más de diez años de trabajo, ¿ha cambiado algo su horizonte?

Como decía al principio, nuestros horizontes artísticos siempre están en expansión. Por ejemplo, en el 2020, en el Año de la Pandemia, pudimos formalizar nuestra línea editorial. Hubo, sí, muchos proyectos editoriales en el pasado, más bien sueltos, pero ya asomaba la idea de una editorial que nos permitiera afianzar en el tiempo no sólo nuestras obras literarias sino también la de muchas escritoras y escritores. Por eso nos decidimos a profesionalizar el aspecto editorial. En cuanto a la plataforma creativa en sí, durante el Año de la Pandemia logramos fortalecer también nuestra propuesta digital y la comunicación en redes sociales, usándolas como soporte para otro tipo de proyectos, como fue la muestra virtual de Marcelo Nieto, donde podías linkear e ingresar a una entrada en www.literaturatropical.com, que reunía collages, fotografías de instalaciones y poemas escritos, y grabados, acompañados de climas sonoros. Durante los momentos más dramáticos del aislamiento, al comienzo de la pandemia, estrenamos la versión audiovisual de la obra Callaré como Pirrón, subimos toda nuestra antología sonora (RadioZ, discos, audiorrelatos, spoken word, etcétera) a Spotify, tenemos nuestra tienda de venta digital de libros, llevamos adelante un ciclo de entrevistas y pusimos en marcha otros proyectos. Nos gusta lo que hacemos, nos gusta trabajar y producir, no paramos nunca.       

¿Hay en verdad una Literatura Tropical? ¿O es más bien un anhelo?

Hay una máxima a la que suele recurrir Alfredo cuando le hacen esa pregunta: La literatura tropical no sería literatura sino fuera un simulacro de literatura. Me parece, en ese sentido, que siempre fue un juego, una manera de aventurarnos e interpelar una tierra caliente y hostil como lo es Chaco. Cada uno lo hace a su manera, pero lo cierto es que lo tropical puede ser un verbo, un sustantivo, un adjetivo. Nuestro anhelo es que más allá de las impresiones personales, seamos un colectivo que escribe y crea en y desde el Chaco, más allá de que (si eso fuera posible), algún día, vivamos en Perú, en París, en Alemania o en San Petersburgo. Somos tropicales por antonomasia, estamos convencidos de que nuestro universo literario es feroz y voraz, más allá de lo que digan los cánones estéticos, lo que algunos consideran nuestros errores para nosotres son aciertos, digamos que.    

¿Quién puede ser parte de LT?

Puede ser parte de LT cualquier persona que tenga cierta afinidad con la búsqueda que encarna el colectivo de interpelar la realidad real verdadera, como decimos nosotrxs, poniendo en escena lo mejor y también lo peor de ella.

¿Cómo se mantiene, en términos económicos, un proyecto como LT?

Siempre nos manejamos independientemente, a través de recursos propios. Por ejemplo, la última tirada de libros que lanzamos que se compuso de ocho títulos, fueron tiradas pequeñas de cien ejemplares por título, tiradas considerables teniendo en cuenta que somos independientes y que todo el trabajo hecho fue y es a pulmón. Sabemos además que hay líneas de financiamiento amables para llevar adelante este tipo de proyectos. Hemos atravesado por momentos difíciles en términos económicos que nos obligaron a postergar la impresión de libros, como fue durante el 2019 (la idea era imprimir lo que finalmente se concluyó al año siguiente). Sin embargo, logramos salir adelante gracias a fondos que logramos reunir. En el ámbito de la dramaturgia lo mismo, todo lo que hicimos lo hicimos con nuestros propios recursos, distribuyendo de manera equitativa (por puntajes) lo recaudado por boletería. Ahora nos encontramos en un momento bisagra, ya que nuestra plataforma está en un momento de mucha expansión y necesitamos sumar más creadores y nos obliga también a buscar, como dije, líneas de financiamiento, sean créditos o sean convocatorias.   

Hay un fuerte componente político y coyuntural en algunas producciones de LT. ¿Todo arte es político?

Sí, definitivamente. Todo arte es político y toda acción también. Como artistas nos sentimos interpelados por la realidad que nos rodea, y los antecedentes que la hacen posible, y la ponemos en escena con furia, y con amor. Estamos interpelados por la historia, y nosotres también la interpelamos. 

¿Qué Literatura Tropical deparará 2021?

Estamos trabajando en una nueva tirada de libros para conformar el catálogo editorial 2021. Entre esos libros contamos con Bajo la Lupa, famosos casos de la crónica policial de Chaco, de Marcos Misiaszek, Lo peor ya pasó (Frases pavotas del ex presidente Mauricio Macri), del colectivo LT, Nanorrelatos, sobre juguetes y cuarentena, libro que realizamos a través de una convocatoria junto con el espacio cultural El Quiosquito, y que reúne más de cien nanorrelatos de autorxs de diferentes puntos del país y Latinoamérica. También estamos trabajando en la selección final de tres obras inéditas de la convocatoria “Mujeres & Disidencias” que lanzamos el año pasado y cuyas ganadoras daremos a conocer el 8 de marzo en nuestras redes sociales, en el marco del Día de la Mujer. Incluimos además un libro doble llamado Viaje al campo/Alabadas sean las palmeras que escribí con Alfredo. También grabamos, en los primeros días de febrero, Selva adentro, un disco de poesía y experiencias sonoras, en el estudio de Juan Diego Frangioli, y que presentaremos muy pronto, en el cual contamos con la participación de Rocío Gantes, Matu Zalazar, Aldana Bit, Alfredo y yo. En cuanto a lo radial, también retomaremos el proyecto de RadioZ en La Alternativa, radio online del Centro Cultural Alternativo. El teatro por su parte, tampoco quedará fuera del universo tropical, ya que estamos en vías de desarrollo con dos obras, Memento Mori y Synodus Horrenda, que verán la luz a finales del año.