Educación Sexual Integral para la infancia y adolescencia

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La educación con perspectiva de derechos de las infancias y la adolescencia constituye un eje fundamental de políticas públicas educativas.

En 2006, Chaco adhirió a la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI), sancionada y promulgada en octubre de ese año. Meses después, la provincia sancionó la Ley N° 5811 (ahora 1502 -E), la cual adaptaba los lineamientos nacionales al contexto local. 

Si nos adentramos ley de la ESI, observaremos que garantiza la enseñanza de Educación Sexual Integral en todos los niveles y modalidades del sistema educativo provincial. 

En su artículo Nº 1 establece: “Todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional y provincial. A los efectos de esta ley, entiéndase como educación sexual integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos”.

En la provincia existen varios programas que se dedican a llevar la ESI a las escuelas, los barrios y las familias. Uno de esos es el Equipo ESI dependiente de la Dirección de Bienestar Educativo del Ministerio de Educación del Chaco. 

El Equipo ESI está formado por profesionales de distintas áreas, adelante diversas acciones para promover el acceso a la educación sexual en la provincia y contaron a Modo Matria cómo trabajaron durante los últimos meses y en contexto de pandemia. 

A través de distintas líneas de acción, el Equipo lleva la Educación Sexual Integral a las escuelas de toda la provincia. En épocas de aislamiento social trabajaron codo a codo con docentes para hacer llegar los contenidos de la ESI a los estudiantes utilizando la virtualidad como herramienta educativa. 

La ESI es ley desde 2006, promueve que establecimientos educativos públicos deben garantizar el acceso a la educación sexual integral en todos los niveles educativos. ¿Cuál es el avance de la Educación Sexual Integral en las escuelas? ¿Cómo fue el proceso de capacitación de los docentes?

Si bien la ley de Educación Sexual Integral fue sancionada en 2006, las acciones para garantizar su cumplimiento han sido sostenidas en el tiempo en mayor o en menor medida hasta la fecha. Sin embargo, el mayor desafío fue instalar en la sociedad a la ESI como un derecho y que, con el debate de la IVE en el año 2018, la ESI se erigió como la gran demanda. Aunque es oportuno resaltar que en los últimos años se dio un impulso muy significativo, nuestros horizontes como Programa es avanzar en que haya ESI en cada una de las instituciones, en cada aula, que esté presente en los aprendizajes. Para eso, desde el año pasado la formación de docentes como referentes ha sido un eje central porque entendemos que es sumamente importante acompañar sus prácticas recuperando sus saberes pedagógicos, pero por, sobre todo, el compromiso que tienen con la ESI.

En todo el territorio de la provincia existen experiencias escolares muy valiosas que han venido trabajando con el enfoque de la ESI de forma integral. Esto pudimos ver el año pasado con el trayecto de “Narrativas pedagógicas de enseñanza de la ESI” donde docentes relataban estas experiencias significativas y situadas en sus instituciones. 

En las Jornadas “ESI es parte de la vida escolar” que se realizaron en abril, cada institución pudo elaborar pensar y elaborar un estado de situación de los últimos años y, a partir de allí, acordar cómo fortalecer la ESI. Fue una oportunidad valiosa porque implicó, en las escuelas y jardines, un trabajo colectivo, de formación y también, de realización de acuerdos. Volver a pensar institucionalmente la ESI fue dar una respuesta desde el ministerio de educación a esa demanda de la sociedad.

Una acción más puntual, en la que el Programa viene trabajando, es el banco de experiencias Territorio ESI, experiencias escolares situadas donde buscamos mostrar cómo la ESI se viene haciendo para comunicar y difundir, pero también para dar cuenta que hay mucha ESI en nuestro Chaco. Con el equipo provincial acompañamos para que estas experiencias se transformen en una puerta de entrada con el enfoque integral de la ESI: Derechos Humanos, la perspectiva de género y diversidades, la interculturalidad, el enfoque de la discapacidad o diversidad funcional, abordando desde la mirada interseccional que orientan la implementación de los distintos ejes, sin perder de vista ninguno.

El año pasado se inauguró el trayecto de formación “Desbordando la ESI” porque el que han transitado 1.300 docentes que, en un contexto de pandemia, es un gran logro para nuestra provincia porque implicó un aprendizaje colectivo y sostenido en el tiempo. Les docentes que cursaron son referentes institucionales ESI con quienes se articulan acciones de alcance territorial. Este año el curso continúa y, a comparación del 2020, nos sorprendió gratamente ya que se han inscripto el doble de docentes. Desbordar la ESI es partir de la idea de que la ESI nos desafía a correr las fronteras para ir por nuevos horizontes, a impulsar su institucionalización desde debates epistemológicos hasta lo más cotidiano que ocurre en las relaciones interpersonales en las escuelas. La figura de referentes institucionales son un eslabón clave para garantizar que en las escuelas permee la ESI, ellos y ellas promueven su enfoque, hacen puente con directivos y otros docentes para generar espacios de encuentro y diferentes acciones en torno a la ESI para toda la comunidad educativa. Toda educación es sexual, la ESI abre puertas que hasta antes de la ley 26.150 no se tenían en cuenta, nos instala permanentemente en mirar a las infancias y adolescencias como sujetos de derecho, por lo tanto, la educación sexual integral es un derecho impostergable.

La Dirección de Bienestar Educativo del Ministerio de Educación realizó jornadas institucionales para implementar de forma efectiva la educación sexual integral (ESI). ¿A pesar de la pandemia, pudieron avanzar con esas jornadas?

El contexto de pandemia, nos obligó a redoblar esfuerzos para que la ESI esté presente en las acciones que cada jardín y cada escuela puso en marcha para sostener la continuidad pedagógica, pero también fue el espacio propicio para dar forma a eso que llamamos “la pedagogía del cuidado” no es otra cosa que la ESI puesta en práctica. El mensaje que una docente manda para saber por qué une estudiante no se conecta a las clases, habilitar formas disímiles de comunicación con las familias, como “las cartitas por debajo de la puerta” que hicieron algunos jardines, pero también enseñar con perspectiva de género la literatura, los saberes de nuestra historia, responder a los imponderables de las clases pudieron ser puestas bajo el enfoque de la ESI en las jornadas que se realizaron en abril.

Fue una oportunidad valiosa para que las instituciones puedan pensarse, conmoverse, discutir y también visibilizar los obstáculos, imaginarios o reales, de implementación de la ESI. Las repercusiones fueron muy gratificantes porque nos dieron cuenta que hay mucha ESI en nuestro territorio. ESI diversa, plural, con caminos transitados con idas y retrocesos, pero con el horizonte puesto en desbordarla de la normativa, de las resoluciones para hacerla vida escolar. 

Que la ESI sea un compromiso y responsabilidad institucional para garantizar el derecho de nuestras infancias y adolescencias, pero también de les adultes que transitan las escuelas de nuestro sistema educativo fue un gran logro porque 1532 escuelas nos compartieron sus acuerdos. Ese número que buscamos redoblar a fin de año.

A principios del 2021, se formó una mesa interministerial provincial para promover la aplicación de la ESI y difundir sus ejes a través de promotores barriales. ¿Qué importancia tiene la difusión de la ESI en los barrios y fuera de las escuelas?

La ESI es una bandera de toda la sociedad, eso significa que requiere de un trabajo mancomunado de todes les actores, con distintos grados de responsabilidad. ESI va a barrio es muy importante porque ayuda a desmitificar la ESI de los discursos que circulan y buscan obstruir que llegue a todos los sectores, así como las promotoras contras las violencias de la Secretaría de DDHH, que también trabajan desde un enfoque integral. Todo esto fortalece y legitima las acciones en educación, que son más sistemáticas y planificadas tanto en los aprendizajes áulicos como en la organización de la vida en las escuelas, que van desde las clases de educación física mixtas que hasta hace muy poco, estaban divididas por sexo en las escuelas secundarias, hasta la promoción de espacios donde habiten las diverdidades desde el principio de inclusión. Esto es posible porque a 15 años de la ESI, las políticas públicas se orientaron a profundizar su enfoque. Que une adolescente hoy sea respetado en su identidad de género es una muestra de que estamos en el camino correcto. 

Las infancias y juventudes así lo exigen, porque habitan y existen en nuestras escuelas. 

Si bien sabemos que aún falta avanzar y nos quedan muchos desafíos para romper prácticas patriarcales, también somos conscientes de que es una institución que tiene una matriz muy rígida, pero la decisión está en hacer posibles escuelas más inclusivas, y esto es un compromiso de todes. Las familias, los centros de salud, organizaciones civiles, agrupaciones barriales, pero también del Programa ESI que apunta a delinear las acciones y darle un marco común para garantizar el derecho.

Por eso la mesa es un gran nodo de articulación y el espacio para que cada sector del estado asuma la responsabilidad que le corresponde. Desde educación sabemos que la ESI esté presente en cada aprendizaje, es el horizonte que nos convoca y nos orienta.

Ilustración de Melisa Sotelo.