Lecko Zamora: “La lengua es el alma de los pueblos”

Día Internacional de la Lengua Materna

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El 21 de febrero  se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna, un día más que importante para una provincia como la nuestra, en la que coexisten al menos cuatro lenguas oficiales. Estamos en un contexto en el cual se están creando políticas públicas que propician el reconocimiento de las lenguas, el habla, la enseñanza y por ende la esperanza de su circulación.

El Chaco es un territorio en el que habitan los pueblos Qom, Moqoit y Wichí, tres pueblos con tres lenguas distintas, por lo tanto tres maneras de transmitir valores, comprender y narrar el mundo. Porque ¿qué es la lengua sino el alma de una cultura, la identidad a través de la cual un pueblo se expresa, siente y dice?

La provincia del Chaco sancionó en 2011 la Ley 6.604, que oficializa, además del castellano, las lenguas wichí, qom y moqoit. Actualmente, el Estado chaqueño, a través de la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros, entendió que es indispensable avanzar en una real integración, es decir, incorporar la figura de los y las intérpretes, para que esa ley tome cuerpo y los discursos lleguen, en su lengua materna, a los pueblos.

¿Por qué se conmemora el día de la lengua materna? El 21 de febrero de 1952, un grupo de estudiantes en Bangladesh se manifestaba exigiendo el reconocimiento oficial de su lengua materna, el bangla. La policía reprimió el reclamo y tres jóvenes manifestantes fueron asesinados.

Luego, en 1999, en recuerdo de aquella tragedia, las Naciones Unidas declararon esa fecha, 21 de febrero, como Día Internacional para la conmemoración de la Lengua  Materna, para luchar contra su extinción, considerando que un tercio de los idiomas del mundo corre el riesgo de desaparecer. Según la ONU, “al menos el 43% de las 6.000 lenguas que se hablan en el mundo están en peligro de extinción”.

En nuestro país el plurilingüismo es un hecho. Además de la lengua impuesta por la colonia —y adoptada como lengua oficial por el Estado nación— se hablan  el qom, pilagá, moqoít, wichi, nivaclé, chorote, tapiete, ava-guaraní, mbya, guaraní, quechua, tehuelche, mapuche. Y es nuestra región, el Gran Chaco, donde se encuentra la mayor concentración de pueblos originarios que mantienen viva su lengua.

Trabajador del Instituto de Cultura de la Provincia, músico, escritor, militante, trotamundos, Lecko Zamora es un gran referente del pueblo wichí. Pero además es un sabio, un hombre que disfruta compartiendo sus puntos de vista con los que, entre pausas y palabras, teje la memoria de su pueblo.

Al empezar charla con ModoMatria, Lecko cuenta que los pueblos indígenas no tenían un alfabeto porque las lenguas maternas de la región eran orales: “No hacía falta, era un mundo pequeño, pero había todo”. El alfabeto, cuenta Lecko, fue construido por antropólogos que trabajaban en parcialidades indígenas. Su diferencia dentro de una misma nación, se refiere a la procedencia de los académicos, que pasan la sonoridad de la lengua a letras.

¿Que pierde un pueblo cuando pierde su lengua?

Uno diría que pierde su espíritu, que pierde su alma, su real identidad, porque se dice que las transmisiones no van solamente a través de la comunicación, sino que hay también transmisiones genéticas. En el idioma están muchas cosas. Nuestra forma de educar es la transmisión, en cambio la forma de educar que nos imponen, aísla y rompe la conexión con la naturaleza, encerrando a los niños en aulas, haciendo repetir un alfabeto en otro idioma.

¿Por qué es importante que se hablen las lenguas maternas?

Dentro de la lengua está todo el mundo indígena, ahí hay sabiduría, conocimiento, ciencia, arte. Entonces cuando no se habla una lengua se va perdiendo una forma de ver el mundo.

¿Por qué cree que es importante que las lenguas estén en circulación y tengan mayor presencia?

Es importante que se reconozca la lengua para darle mayor fuerza a la argentinidad, porque el idioma que nosotros manejamos ahorita es el idioma extranjero, el idioma colonizador, más allá de que el Estado lo haya tomado como lengua oficial, pero si se continúa siempre hablando otro idioma sin reconocer a los nuestros, eso también es injusticia. La educación intercultural bilingüe no debe ser solamente para los pueblos indígenas, sino para las escuelas no indígenas, para romper esa capa de ignorancia y prejuicio. En la medida en que los ciudadanos conozcan más los valores culturales de los pueblos indígenas, van a poder entender otras cosas, porque la ignorancia lleva al prejuicio y es una de las mayores causas de marginación. Las concepciones occidentales son muy prejuiciosas con los pueblos indígenas.

¿Es necesario que haya traductores o intérpretes en cada área del Estado?

Que existan traductores es un derecho, un derecho porque nosotros manejamos otra lengua, otra cultura, otros conceptos, entonces lo mejor es que existan traductores para que la gente pueda entender qué es lo que está pasando, para que pueda defenderse, para que pueda argumentar.

¿Se puede hablar de interculturalidad si no hay un reconocimiento de las lenguas?

No, porque la misma palabra está diciendo: inter, está diciendo que se funden las dos culturas, que se pueden apreciar las dos culturas y aquí no hay nada de eso. La lengua materna es nuestro primer universo, es lo que nos hace distintos a otros, el plurilingüismo enriquece a la sociedad, la llena de voces, creencias, y valores diferentes. Una sociedad más democrática sólo se consigue donde cada cultura tenga un lugar, y qué es la cultura sino la expresión de la lengua.