Desde el barrio y para el barrio

Compartirlo

Por Melisa Sotelo*

Promotoras territoriales contra la violencia sexista, una red que acompaña y acerca información a les vecines, es un programa creado por la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros que supone “un trabajo voluntario en el que se forman compañeras y compañeros para dar a conocer las herramientas propuestas por el Estado y hacerles saber, a las mujeres y disidencias, que no están solas”. Así lo explica Ana Antonelli, fundadora y actual directora de la Guardia popular de géneros Puerta Violeta, de Las Palmas Chaco.

Esta iniciativa promueve la participación en los barrios de referentes territoriales para la promoción y difusión de los derechos humanos de las mujeres, identidades diversas y disidentes, así como la detección y prevención de las violencias machistas.

“Nosotras hacemos de nexo entre el Barrio y el Estado. Asesoramos sobre el proceso que implica hacer la denuncia, acercamos información para que las mujeres sepan qué significa una restricción perimetral, de qué manera tienen que informar lo que pasa y a dónde”, especifica Antonelli, quien además hace hincapié en el punto sobre “qué ocurre legalmente si el agresor aparece aún después de haber hecho la denuncia y la importancia de volver a denunciar para notificar al Estado y que se tomen las medidas correspondientes”.

El programa de Promotoras se enmarca en el Plan de Igualdad de Géneros de la Provincia y busca reforzar los lazos comunitarios con el dictado de capacitaciones, programas y talleres con perspectiva de géneros y derechos humanos. Las actividades proponen reflexionar en torno a la deconstrucción de los roles y estereotipos de género en una sociedad en la que se reproducen las desigualdades.

“Al iniciar la pandemia el Estado le puso un nombre a esto que veníamos haciendo de manera informal: Promotoras territoriales en contra de la violencia sexista, y de esa manera lo que hacemos adquirió un reconocimiento formal, que nos favorece a nosotras a la hora de actuar”, asegura Antonelli, directora de la Guardia Popular.

Por otra parte, Ana destaca la importancia del acompañamiento que desde el programa realizan a las víctimas de violencia: “Es una violencia que no solo nos afecta a nosotras, también les afecta a les niñes, y si no hacemos nada al respecto lo van a naturalizar y repetir, es un circuito de nunca acabar. Pero si a esas infancias les mostramos que hay un lugar adonde acudir, su historia puede ser otra”.

Con la puesta en marcha de este Plan de abordaje territorial, la Secretaría de Derechos Humano y Géneros busca favorecer la detección y asistencia temprana de mujeres y diversidades sexuales en contextos violentos. “Gracias a la guardia de géneros, a poder comunicarnos las 24 horas y que nos atienden, se han resuelto muchos casos. Acá en Las Palmas no hay área de la mujer y las comisarías siguen siendo muy reticentes a tomar la denuncia”.

Puerta Violeta, la agrupación social que Ana fundó, está integrada por alrededor de veinte compañeras y compañeros, la mayoría son mujeres que han sido víctimas de violencia. Los hombres que forman parte de Puerta Violeta reciben formación, la posibilidad de pensar en “nuevas masculinidades”. “El cambio tiene que ser con todes, si no, no sirve”, asegura Ana.

“Junto con la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros logramos que en La Leonesa se abriera una Secretaria de Géneros y Diversidades, que si bien está en la localidad de al lado, ya nos sirve para ir a golpearle la puerta, para pedir que trasladen a una compañera víctima de violencia a declarar, o que la lleven un día a la semana a la asistencia psicológica hasta Resistencia, porque desde acá es muy difícil y costoso movernos a la capital”, plantea la referente de Puerta Violeta.

“Es la primera vez que hay un Plan de estas características desde el Estado y que funciona. Es la primera vez que existe un Estado que responde, que llamás y atiende. Se rompió esa barrera de lo institucional alejado de las personas que militamos estas cuestiones. Ahora se nos reconoce. Esa comunicación es vital para la situaciones de violencia, sobre todo acá en el interior donde hay un machismo celosamente custodiado por hombres y mujeres”.

Uno de los problemas por los que la violencia sexista permanece y se sostiene está asociado a la llamada violencia económica que padecen mujeres y disidencias. “A partir de la existencia de Promotorxs se ve un gran cambio. Hace poquito empezamos a gestionar también la posibilidad de bajar programas colectivos que puedan poner en marcha una cooperativa o un grupo textil, uno de panificados para que puedan desarrollarse de manera autogestiva y tener su propio dinero”.

La voz de las promotoras en las Palmas

Ana Patricia Antonelli es correntina, aquerenciada en Las Palmas, departamento Bermejo. Fundadora y directora de la guardia popular de géneros Puerta Violeta, Ana es promotora territorial de géneros. Se capacitó a través de  Registro Nacional “Tejiendo Matria”, que promueve la articulación de una Red Nacional de Promotorxs Territoriales en materia de género y diversidad a nivel comunitario y a nivel provincial realizó “Formadorxs de formadorxs”, los cursos contra la violencia sexista que imparten la vicegobernación y la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros.

“Yo fui víctima de violencia, mi mamá fue víctima de violencia, yo vi cómo cambió la vida de mi vieja cuando salió de ahí. Mis hijos vieron cómo yo cambié y es por eso que hoy pongo mis fuerzas, mi energía y hasta mis recursos en ayudar a otras mujeres, porque yo sé que la vida puede ser distinta, pero que necesitamos ayuda. Se trata de tener voluntad y esperanza, si vos tenés un poquito de esperanza tu corazón crece”.

*Comunicadora Social