Al racismo nunca más

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Por Melisa Sotelo (*)

El lunes 11 de octubre, día en que se conmemora el último día de libertad de los pueblos indígenas en América, en el auditorio de la Casa de las Culturas de Resistencia, la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros presentó el Plan contra la discriminación y el rasismo. Un plan nacional que tendrá a Chaco como la primera provincia que lo desarrollará en su territorio.

La iniciativa lanzada desde la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros convoca a organismos públicos y de la sociedad civil a trabajar en la erradicación y deconstrucción de estereotipos que perpetuaron y continúan generando prácticas de exclusión, partiendo de la base de que el Estado tiene el desafío de revertir años de colonización, una problemática social tan arraigada que, para poder combatirla es indispensable trabajar con la sociedad chaqueña en su conjunto.

Del programa y del lanzamiento participaron los tres poderes del Estado, como  representantes del Ejecutivo estuvieron la Secretaria y Subsecretarias de Derechos Humanos y Géneros, el Instituto de Cultura, el Ministerio de Educación, el Comite de prevención contra la tortura, el INADI ( Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo). Diputadas provinciales y nacionales por el Poder Legislativo y jueces y miembros del Superior Tribunal de Justicia por parte del Poder Judicial.

También conforman el programa, las tres Universidades Nacionales de la provincia, la Universidad Tecnológica, la Universidad Nacional del Nordeste, la Universidad Nacional del Chaco Austral y la Universidad Popular. Como organización de la sociedad civil, y voz central en la construcción del proyecto, la Fundación Napalpí.

La ejecución de la primera etapa del Plan provincial contra del racismo y la discriminación iniciará en noviembre y se llevará adelante en distintas fases. En un primer momento el objetivo será retomar experiencias latinoamericanas, nacionales y provinciales mediante ciclos de charlas con referentes de todo el país y la provincia, que se encuentran trabajando en esta problemática. Seguido de ello y de las conclusiones alcanzadas se elaborará un diagnóstico provincial, para finalmente elaborar un programa que recoja las demandas del territorio chaqueño.

Todas nuestras voces  ¿Por qué necesitamos un Plan?

El Estado chaqueño y nacional se fundan sobre las bases del genocidio contra los pueblos indígenas: la mal llamada campaña al Chaco, el avasallamiento de los pueblos Qom y Moqoit en las masacres de Napalpi y el Zapallar hoy General San Martin.

“El genocidio es un relato del presente” decía el Presidente del Instituto de Cultura, Tete Romero, en el lanzamiento y eso puede verse en como las tragedias recién mencionadas, fueron la matriz de discursos estigmatizantes, que se volvieron parte de un sentido común. “En nuestro continente la idea de raza fue un modo de otorgar legitimidad a las relaciones de dominación impuestas por la conquista”, expresó la Secretaría de DDHH y Géneros, Silvana Perez..

David Garcia, miembro de la Fundación Napalpí, proveniente de Pampa del Indio, dió inicio al acto hablando en Qom, su lengua materna, con una frase de los Ancianos de su región “el día en que nos acepten de verdad recién vamos a sentirnos libres” y seguidamente reflexionó “cuantos invisibilizados llegamos a visibilizar en estos tiempos”.

Recordó  que Melitona Enrique, sobreviviente de Napalpí, en su cumpleaños 107, aquel 16 de enero de 2008, en el que el Gobernador Capitanich pidió perdón en nombre del Estado por las masacres cometidas contra los pueblos, había expresado “esto va a traer un cambio” y que prontamente pudo verse en aquella Ley 6.604 que declaraba como oficiales las lenguas de los pueblos Qom, Moqoit y Wichí, a la par del castellano, en 2010.

Garcia sostiene que con la iniciativa del plan se inicia “un camino de lucha que busca llegar a una humanidad en común donde todos podamos escucharnos”. Chaco posee una larga historia en gestar políticas públicas que piensen y apuesten a la igualdad para los pueblos que la habitan -con intermitencias dependiendo las gestiones de gobierno- y en este momento histórico sería la primera  que tome la iniciativa de aplicar a su territorio un plan provincial para desandar años de colonización que instalaron el racismo estructural.

“Tenemos que construir el sujeto deseante del nunca más al racismo” expresó Romero abonando a una propuesta Estatal que plantea asumir el componente racista de la matriz cultural para disputar la construcción de sentido de la memoria colectiva. “Es preciso ubicar los hechos en la trama central de la historia y solo así podremos desarticularlos” manifestó, Silvana Perez, quién además sostuvo que uno de los trabajos fundamentales que se están llevando adelante – desde la cartera que dirige- son los juicios por la verdad.

Con el Plan se pretende trabajar de manera transversal en cada una de las áreas del Estado y la sociedad civil, ofreciendo formación y buscando resquebrajar todas aquellas nociones del “sentido común” que estructuran prácticas de crueldad y violencia hacia las mayorías que fueron minorizadas.

Un plan con historia

“En el año 2001 se realizó la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, en Durban, Sudáfrica. La Conferencia adoptó por consenso la Declaración y el Programa de Acción como guía para el Estado y la Sociedad Civil. En el año 2002 a iniciativa del Ministerio de Relaciones Exteriores y del INADI se conformó un Grupo de Coordinación Gubernamental, a los que se sumó la Secretaría de Derechos Humanos y la Jefatura de Gabinete de Ministros; y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que contribuyó con la financiación de las investigaciones.

En el año 2005 se aprobó en Argentina el documento Hacia un Plan Nacional contra la Discriminación como consecuencia directa de la Conferencia de Durban. El documento presentaba un Diagnóstico y Propuestas. Se trató de un hito histórico ya que Argentina junto a Suecia y Noruega habían sido los países vanguardistas en cumplir con los compromisos de aquella Conferencia Mundial, historizó Dario Giomez, titular del Comité Provincial contra la tortura y Otros Tratos y Penas Crueles, Inhumanos y/o Degradantes.

A 16 años de aquél hito urge adecuar una nueva agenda pública a través de un Plan de Acción Estatal que dé respuestas a la ciudadanía en su conjunto, y a las poblaciones más vulnerables en particular partiendo de que somos sujetos de cambió que tenemos como obligación combatir el racismo a partir del reconocimiento y las demandas de nuestros territorios.

*Comunicadora Social