Abordaje integral de las violencias

Diversidad

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Por Pamela Soto* (Ilustraciones de Melisa Sotelo)

El CAVV se convirtió en un espacio de apoyo a las mujeres, niñes y adolescentes que han sufrido algún tipo de violencia de género.

El Centro de Asistencia a las Víctimas de Violencias (CAVV) es un espacio interministerial, que cuenta con un equipo interdisciplinario de profesionales que asisten y acompañan a las víctimias antes, durante y después de una situación de violencia de género o una situación de emergencia.

Se abordan las problemáticas de manera integral, interistitucional y con perspectiva de género, recibiendo derivaciones de todos los organismos públicos y de la sociedad civil. Además, hoy posee espacios de desarrollo de las artes, la danza, música y artesanías, o capacitaciones en oficios que permiten a las mujeres vincularse con sus pares, encontrar un pasatiempo o un oficio que les garantice independencia económica.

Se conformó en el año 2004 a partir de la sanción de la Ley de Violencia Familiar, y por iniciativa de Ministerio de Gobierno y Derechos Humanos. Desde entonces, ha pasado por distintas procesos hasta adquirir hoy el reconocimiento institucional necesario. En la provincia, es el único espacio para mujeres y disidencias con esas características.

Maria Elena Hertel es coordinadora del CAVV, de profesión trabajadora social, hace tiempo trabaja con mujeres que vivieron situaciones de violencia de género. Se sumó al equipo del CAVV en 2012 cuando recién comenzaba a tomar visibilidad el espacio y, comenzaba también a hablarse masivamente de la cuestión de violencia hacia las mujeres, aunque sabemos que este tipo de violencias siempre existió.

Entonces, el Centro de Asistencia a las Víctimas de Violencia se convirtió en el eslabón que faltaba para completar los dispositivos de atención y asistencia a las personas en situación de violencia por razones de género. 

“Brindamos un acompañamiento terapeutico e interdisciplinario (abogacía, trabajo social, psiquiatría, psicología, enfermería), integral porque abarcamos todos los aspectos que atraviesan a una persona, por eso el CAVV tiene espacios individuales, y otros espacios grupales donde las personas que asisten, reciben otro tipo de acompañamiento”, explicó.

Por otra parte, es importante destacar que en esa integralidad del CAVV, los adolescentes y las infancias reciben apoyo psicológico y terapeutico entendiendo que el contexto de violencia de género no solo afecta a las mujeres sino a sus hijes, hermanes y familiares.

Cada caso es un caso

En la nueva gestión de la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros de la provincia, el CAVV pasó a ser un eslabón importante dentro del sistema de asistencia a las víctimas de violencias por razones de género. Es también un complemento a la Línea 137 y la Guardia de Géneros de la Secretaría.

Asimismo, con la aplicación de la plataforma víctimo-asistencial que forma parte del Plan Provincial contra las Violencias, las denuncias y el acercamiento de las mujeres, niñas y adolescentes víctimas de violencia de género al CAVV crecieron de manera exponencial.

Esa nueva situación implica que cada caso sea tratado como un caso particular, único, advierte Maria Elena Hertel. “Se va viendo el caso por caso. A veces la mujer que sufrió violencia tiene a sus hijos afectados por la misma situación. Entonces necesitan un tipo de atención específica. Muchas veces se acompaña de forma individual, otras veces de forma grupal, es de acuerdo al caso”, indica.

El CAVV posee espacios terapeuticos grupales a los que asisten mujeres, niños, adolescentes. “Muchas veces un espacio grupal de niñes sirve, el intercambio con otros, el trabajo de interacción con otros niños ayuda mucho. Lo mismo sucede con los adolescentes, de hecho tenemos un espacio para esa franja etarea. Entonces, por un lado atendemos la situación de violencia de la mujer, y por otro a su entorno”, detalla Maria Helena Hertel.

Ahí es donde entran los distintos talleres de arte, danza, música, artesanías, el espacio para disidencias sexuales que posee el CAVV que son fijos, otros itinerantes y que brindan una contención desde otro lugar para las personas que reciben acompañamiento del Centro.

Redes que salvan

Por el caudal de casos durante la pandemia, el CAVV hoy trabaja en red con réplicas de equipos interdisciplinarios que existen en otras localidades, principalmente en las oficinas de Género de los Municipios, y en otros puntos de la ciudad, tales como el nuevo espacio para mujeres que se inauguró en La Rubita, en Resistencia.

Según la profesional en violencia de género, este tipo de violencia siempre estuvo, solo que hoy se denuncia mucho más, se visibiliza y las mujeres están más informadas sobre los dispositivos para alertar o denunciar lo que les pasa. Eso trae aparejado un aumento de personas a las que el CAVV y otros dispositivos acompañan.

“La pandemia vislumbró una presencia de la violencia de género en distintos ámbitos, no solo en el hogar. En este último tiempo, hemos recibido a personas que sufren violencia laboral de la Guardia de la Secretaría de DDHH y Géneros. Son violencias muy ligadas a la cuestión de género porque siempre están atravesadas por situaciones de acoso, abusos, por lo tanto nos involucramos como equipo para brindar un acompañamiento a la víctima”, detalla Maria Elena.

En esa línea, recuerda que a pesar de la visibilidad que tienen hoy los dispositivos de violencia, hay casos que no llegan a denunciarse o a abordarse de la forma en que se requiere para promover un cambio de contexto en las víctimas.

De ahí, deviene la importancia de que las áreas del Estado, las oficinas de Municipios y las organizaciones sociales trabajen en red para atender casos de violencia y proteger a las mujeres víctimas. Esa es una de las maneras de evitar muchas veces un femicidio y de garantizar que cada área cumpla con su rol.

Si quiero denunciar, ¿qué debo hacer?

El Centro de Asistencia a las Víctimas de Violencias se encuentra en López y Planes 157 en Resistencia, su número de telefono es: 362 474-7247. No se necesita realizar una denuncia policial o judicial por violencia de género para recibir apoyo del CAVV.

Vale recordar que no solo las mujeres adultas pueden acercarse al CAVV o denunciar una situación de violencia a través de los dispositivos que existen, en muchos casos son los mismos adolescentes los que advierten la violencia que sufren, o una madre, una abuela, una tía hace la denuncia por la violencia que sufre un niño o niña. En esos casos, “es muy necesario el abordaje integral, entender los contextos y acompañar a las víctimas desde allí”, señala Maria Elena Hertel.

También existen otros dispositivos dependientes de la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros de la provincia que reciden denuncias de mujeres víctimas de violencia de género. Ellos son: la Línea 137, que atiende las 24 horas del día, todo el año, y que cuenta con equipos interdisciplinarios que acompañan a las mujeres a realizar las denuncias a la Comisaría de la Mujer, que brindan la primera intervención o acompañamiento terapeutico integral y derivan los casos al CAVV.

Complemento de eso existe la Guardia de Género, dependiente de la Secretaría. Se trata de la línea de teléfono 362-4570852 con atención permanente y recepción de casos que son cargados a la plataforma víctimo-asistencial una vez que se le da curso a la denuncia.

*Periodista.